
La provincia de Almería es una tierra de contrastes brutales que rompe con cualquier cliché. Más allá de sus desiertos cinematográficos y sus playas vírgenes, esconde un interior verde, montañoso y auténtico que merece ser explorado sin prisas. La flexibilidad que ofrece una ruta sobre ruedas es la herramienta perfecta para huir de las masificaciones y adentrarse en la Almería más secreta y salvaje.